Ruta del Capricho

Es un hecho, el parque de El Capricho cada vez es más conocido, y su fama se la está ganando día a día, estación a estación, año a año.

Y es que entrar en éste gran jardín es sinónimo de paz, de sosiego, de descanso…ese que te hace olvidarte del mundo exterior y que te recarga de energía, si, ese tipo de energía que en muy pocos lugares puedes encontrar.

Pero éste sábado, en la ruta que hemos llevado a cabo, las 17 personas que nos habéis acompañado habéis podido comprobar que éste parque es mucho más que cualquier otro, hemos logrado algo más, conocer la simbología oculta en cada lugar, descubrir los secretos mejor guardados, las curiosidades más alucinantes de este espectacular sitio y las historias más esotéricas que nunca esperasteis saber de tan bella finca.

A esto hay que añadir que el tiempo nos acompañó en una preciosa jornada otoñal que lo impregna todo de color y que consigue ofrecer un plus increíble a todo aquel que se acerca a disfrutar de éste espacio.

Un dato, después de casi 3 horas de ruta, tod@s l@s presentes seguían creciendo en el interés de conocer más de éste enigmático parque, nadie tenía prisa por irse, nadie bostezaba, solo buscaban completar el libro que unas horas antes habíamos comenzado a leer.

He de reconocer que crear este ambiente es bastante más fácil contando con un entorno como el existente, con un público tan entregado al conocimiento y con unos parajes de ensueño que invitan a seguir recorriéndolos una y otra vez.

Y si como pieza añadida le sumas la gratitud de los presentes para que podamos entregar dinero a la ONG Infancia Solidaria, por fin todo cuadra en un marco perfecto.

Como siempre, gracias por vuestra ayuda, por vuestra colaboración y por seguir entendiendo nuestra idiosincrasia.