Felicidades a la vida

Así, como el que no quiere la cosa, hemos llegado al final de un nuevo año, que para unos habrá sido muy especial y para otros todo lo contrario, pero no deja de ser otro año vivido…que no es poco.

2022 está a punto de terminar y muchos de nosotr@s, al llegar éste momento, intentamos hacer balance de cómo ha ido, de las cosas que nos han pasado y de los retos que nos planteamos para el año que entra.

Siempre es sano ser consecuente con la realidad vivida, reconocer los errores e intentar mejorar el pasado, pero el futuro sigue siendo algo que está ahí para sorprendernos, para restar importancia a la planificación de la vida, ese golpe de aire que de un único soplido, nos hace cambiar la vida.

Y si lo pasado, pasado está, y el futuro es incontrolable, solo queda un camino, vivir y disfrutar del presente, siendo consciente de que vida solo hay una, que venimos para irnos y que se nos ha concedido a cada un@ de nosotr@s la oportunidad única de vivir.

Teniendo en cuenta esta reflexión, tengo por seguro que mis grandes deseos para estas fiestas y mis retos para el nuevo año son los siguientes:

  • observar el cielo al despertar
  • mirarme al espejo sin miedo a la vejez
  • ser honrado conmigo mismo
  • intentar aprender algo cada día
  • sonreir mucho más
  • disfrutar de los seres queridos
  • huir del orgullo, la avaricia y la envidia
  • ser honesto con los demás
  • dar más tiempo al disfrute de las pequeñas cosas
  • evitar juzgar a los demás

Y es que éste año, mi felicitación navideña a tod@s vosotr@s pasa por agradeceros el haber pasado un tiempo junt@s, por haber reído con complicidad, por haber compartido momentos sencillamente estupendos y por haberme hecho disfrutar con lo que hago, que es lo que reflejo.

Estos son mis mejores deseos para tod@s vosotr@s y si es posible, que algún sueño se cumpla en éste año 2023.

Un fuerte abrazo a tod@s.

Ruta Tabernas Centenarias

Qué gran satisfacción es para nosotros comprobar lo bien que lo pasáis en nuestras Rutas, especialmente en las de Tabernas Centenarias.

Un formato exclusivo que no para de sorprender y que está logrando que un montón de personas conozcáis de una manera de lo más amena, las que sin duda son las mejores Tabernas de la ciudad.

Un patrimonio histórico que además de poderlo ver, lo podemos disfrutar, porque si encima de conocer su historia, logras entrar para poder comer y beber lo mejor de cada una de ellas, la ruta se convierte en una magnífica experiencia.

Y es que poder saborear ese chicharrón madrileño, ese bacalao desalado, esos quesos que se quedan en el paladar para disfrute de los sentidos, eso, eso no tiene precio.

Suerte que tenemos una ciudad que ha conseguido mantener estos locales de una manera prácticamente idéntica a como fueron en sus orígenes, lo que llena de encanto e invita a disfrutarla a cada momento.

Bueno, pues ahora que conocéis algunas de ellas, seguid visitándolas y llevaos a vuestr@s amig@s para que la cultura del buen cañeo y de mejor vino, no se pierda.

Qué vivan las Tabernas y Bodegas de Madrid ¡¡¡¡VIVA¡¡¡¡