Felipe II “El Prudente”

Como continuación a nuestro monográfico de los Reyes de España, hoy os vamos a hablar sobre Felipe II “El Prudente”.

Hijo de Carlos I nació en Valladolid el 21 de mayo de 1527.

Fue proclamado rey de España el 15 de enero de 1556, cargo que ostentó hasta su muerte el 13 de septiembre de 1598.

Además de rey de España, fue monarca de Nápoles, Sicilia, el Algarve, Países Bajos, Portugal e incluso de Inglaterra entre 1554 y 1558 por su matrimonio con María Tudor.

Se casó hasta en 4 ocasiones y el único de sus hijos varones que llegó a edad adulta fue el futuro Felipe III.

Durante su reinado, la Hacienda Real se declaró en bancarrota tres veces (1557, 1575 y 1596), aunque, en realidad, eran suspensiones de pagos, técnicamente muy bien elaboradas según la economía moderna, pero completamente desconocidas por entonces.

Felipe II heredó una deuda de su padre de unos veinte millones de ducados, y dejó a su sucesor una cantidad que quintuplicaba esta deuda.

Felipe II mantuvo las guerras con Francia, por el apoyo francés a los rebeldes flamencos, obteniendo una gran victoria en la Batalla de San Quintín, librada el 10 de agosto de 1557, festividad de San Lorenzo, en recuerdo de lo cual hizo edificar el Monasterio de El Escorial, edificio con planta en forma de parrilla que simboliza el martirio del santo (1563-1584).

Felipe II continuó con la expansión en tierras americanas e incluso se agregaron a la Corona las Islas Filipinas, conquistadas por Miguel López de Legazpi, (1565-1569) quien las denominó así en su honor.

Los primeros europeos en llegar a las islas que hoy son Nueva Zelanda lo hicieron en el probable viaje de Juan Jufré y del marino Juan Fernández a Oceanía, ocasión en la cual habrían descubierto Nueva Zelanda para España, a finales de 1576.

Bajo su reinado España se convirtió en el primer imperio global, porque por primera vez un imperio abarcaba posesiones en todos los continentes, Felipe II era el monarca más poderoso de la tierra en aquel momento, en cuyos dominios nunca se ponía el sol.

Siempre se negó a que se publicaran biografías suyas en vida y ordenó la destrucción de su correspondencia.

La mayor parte de su vida su salud fue delicada. Padeció numerosas enfermedades y durante sus diez últimos años de vida la gota le tuvo postrado. Llegó a perder la movilidad de la mano derecha sin poder firmar los documentos. Comulgó por última vez el 8 de septiembre de 1598, ya que los médicos se lo prohibieron a partir de ese momento por miedo a ahogarse al tragar la hostia.

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