Quién lo iba a decir, la Ruta Molinos del río Perales se ha convertido, por derecho propio, en una de esas rutas que van a quedar para el recuerdo de las 25 personas que nos acompañaron en un día de lo más especial.
Y es que siempre en busca del momento más idóneo de la primavera para llevar a cabo éste recorrido, andamos en el alambre de que nos llueva, lo que podría deslucir o incluso llevar a anular la salida, pero a los 25 intrépidos que se apuntaron no les paró nada, y esto habla a la perfección de la calidad de la gente que viene a nuestras rutas.



En un día gris pero con el campo en su mejor momento, iniciamos nuestro recorrido en Navalagamella para disfrutar de los arroyos corriendo y del verde intenso que todo lo cubre, transportando una sensación de paz que hace que los kms andados sean pura anécdota.


Si añadido a esto te encuentras que en un lugar estratégicamente perfecto aparece preparado un pedazo aperitivo que reconforta sobradamente el esfuerzo realizado, el resultado es que todo el mundo que pase se quede con ganas de unirse y que nosotros recarguemos pilas al 100%.


Difícil creer, pero es tan agradecido que la gente decide comérselo todo y beber hasta no tener sed, así es que con esa actitud partimos nuevamente para continuar con una ruta que se disfruta a cada paso.



Y después de un buen esfuerzo, la recompensa se logra con el objetivo cumplido. Allá, pegado a un arroyo, nuestros protagonistas se encuentran con una mesa vestida para las grandes ocasiones, a la espera de ser ocupada para disfrutar de una comida digna de una terraza Michelín.


Pero con un ligero problema, que empezó a llover justo en el momento que servimos la comida…¿y fue un problema?, pues visto lo visto os decimos que NO, porque toda la gente lo asumió y tuvo el espíritu para seguir disfrutando de un día mágico, y si no mirar esta foto.


Ante la adversidad, mejor actitud y ante la lluvia…paraguas, porque al final pronto escampó y pudimos disfrutar de una tarde increíble que sirvió como recompensa a todos estos valientes que decidieron primar un precioso día de campo por encima de la climatologia primaveral, y el resultado salta a la vista.
El mejor final para un día extraordinario que quedará en la memoria de todos los que allí estuvimos.

Fue un gran día, entretenidos y muy divertido, perfectamente organizado. Gracias a Alter Matrices por un gran recuerdo.
Muchas gracias. Fue posible gracias a todos vosotros. Un abrazo.