Este fin de semana hemos podido comprobar la grandeza del Madrid de principios del siglo XX. Palacetes extraordinarios que han sobrevivido a una guerra, a la piqueta y a mil cosas más, luciendo ahora con gallardía su más que merecida máxima protección como Bienes de Interés Cultural.
Y es que por algo se le conoce al barrio de Almagro como «El Triángulo de Oro«, una zona tan exclusiva como elegante, con edificaciones de enorme nivel artísticos y arquitectónico, todos peculiares, todos distintos…todos exclusivos.



Como podéis imaginar, todos ellos son propiedad o de Organismos Públicos, de alguna embajada, empresa u Hotel top, entes que son los que realmente pueden mantener con la solvencia debida, estas edificaciones tan valiosas y a quienes debemos agradecer que sigan en pie.
Una pasada poder seguir disfrutando de esta treintena de construcciones únicas que han sabido adaptarse a cada momento de la historia y que son fieles testigos de acontecimientos históricos de primer orden.



Madrid es mucho más que el centro histórico, es una ciudad que te ofrece la oportunidad de descubrirla barrio a barrio, todos ellos con algo especial que mostrar y que hace de ella un lugar único del que brota historia en cada esquina.
Ruta top que nos permite mostrar lo mejor de cada zona de una ciudad que no tiene fin.