Este fin de semana ha sido de lo más especial, buen clima y día soleado para disfrutar de una Ruta perfecta por la Quinta de Vistalegre y el añadido espectacular de la Ermita de Santa María de la Antigua.
Ambas son las grandes señas de identidad de un barrio renacido, espectacular, repleto de rincones por conocer, porque, quién diría que allí se encuentra la única iglesia románico-mudejar de Madrid, o que existe una Quinta de Recreo que en su interior tiene dos palacios increíbles, jardines perfectamente cuidados y cientos de historias y anécdotas que contar.
Pero no solo eso, si no que también fuimos capaces de visitar el recinto de lo que fue la mayor cárcel de Madrid, la de Carabanchel, toda una experiencia a la altura de unos pocos privilegiados. Sentir cómo fue vivir allí en los años más complicados, conocer las reglas presidiarias, los privilegios y hasta sus celdas…sencillamente impactante.



Y ya que estábamos y por si no era suficiente…pues también nos marcamos a continuación otra Ruta por las mejores Tabernas de la zona, de esas que son únicas e irrepetibles, vestigios del pasado que sigue ahí, con vigor renovado, para que podamos disfrutar de los ambientes que fueron y que siguen siendo.
Y es que Carabanchel sigue con ese gusto hospitalario que tanto le caracteriza, lugares de encuentro, espacios para disfrutar, gastronomía de lujo y bares para el recuerdo, mil motivos para visitarlo y certificar que Madrid no solo es su casco histórico, porque todos sus barrios guardan secretos que sorprenden sobremanera.
Un día en el que no nos faltó de nada y del que seguro disfrutaron todas las personas que nos acompañasteis.


