¿Quién lo iba a decir? 370 años después de los últimos Autos de Fe, el pasado domingo se volvió a celebrar uno de ellos en la Plaza del Arrabal o más conocida como Plaza Mayor de Madrid.
Todo el ritual se llevó a cabo en orden y con la colaboración de tod@s l@s que intervenían en ésta «celebración», en total 18 personas, pero eso sí, descuidad que daños más allá de que a alguien le doliese el estómago de reír, no hubo.
Después de todo es una gozada poder descubrir muchísimos de esos detalles que no percibimos a simple vista cuando paseamos por esta gran Plaza de 400 años de edad, un lugar increíble que quizás esté pasando por su mejor momento en la historia.
Pero no solo eso. Es bonito contemplar cómo se han rehabilitado también todos sus alrededores, sobre todo los edificios de la calle Mayor que sin duda son de los más bonitos de Madrid y que hoy lucen con luz propia
Y es que Madrid es un suma y sigue, una ciudad que continúa mejorando para mostrarnos sus rincones más bellos de una manera amable, llena de vida y con ánimo de lucir cada vez con más esplendor a todo el que la visite.
¿El secreto? saber conjugar historia, belleza, buen tiempo, limpieza y amabilidad para lograr un centro histórico repleto de lugares insustituibles.
Todo un gusto para nosotros poder compartir estas experiencias con tod@s y cada un@ de nuestr@s ruter@s.